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jueves, 29 de septiembre de 2011

Golpe de Estado en EEUU. Por Norman Birnbaum

Se ha escrito mucho sobre la crisis de Estados Unidos. Se ha aludido a la complacencia y el fracaso de nuestras élites, a la ignorante furia de un segmento de la ciudadanía espiritualmente plebeyo, a la impotencia intelectual y política de buena parte del resto, a la ausencia de una conexión entre una intelligentsia crítica y los movimientos sociales que en el pasado aportaron sus ideas a la esfera pública, al quebrantamiento de la propia esfera pública y a la consiguiente atomización de la nación.Esos diagnósticos son correctos. Lo que a veces se pasa por alto en nuestra situación es el factor propósito: lo que ha sufrido la democracia estadounidense ha sido un golpe de Estado encubierto. Sus autores ocupan los puestos más altos de los negocios y las finanzas, sus leales servidores dirigen las universidades, los medios de comunicación y gran parte de la cultura, e igualmente monopolizan el conocimiento profesional científico y técnico.

Sus dispuestos seguidores se encuentran por doquier, especialmente entre quienes sienten que son ignorados, incluso despreciados, y experimentan una desesperada necesidad de compensación íntima. Incapaces de actuar de forma autónoma, niegan en voz alta que estén dominados y explotados. Identifican como enemigos a los grupos sociales al servicio del bien público, cuya existencia rechazan como principio. Su hostilidad al Gobierno es tan grande como su falta de conocimiento de cómo funciona este realmente, o la historia de su propio país.

Por supuesto que hay una sustancial coincidencia entre quienes han dado su aquiescencia al golpe de Estado y los muchos que pretenden la recristianización de la nación, que creen que el aborto y la homosexualidad son delitos civiles al tiempo que pecados religiosos, que responden a la inmigración con xenofobia. Esos son los blancos, principalmente en el sur y en el oeste, y en las ciudades más pequeñas, que se quedaron escandalizados por la elección de un presidente afroamericano y que se creyeron (y todavía se creen) muchas de las falsedades sobre su persona, desde su nacimiento en Kenia hasta su adhesión al islam.

Los iniciadores del golpe de Estado son, por lo general, demasiado sofisticados para esas vulgaridades, aunque indudablemente no son demasiado escrupulosos a la hora de utilizarlas para conseguir el respaldo a sus objetivos primarios. Que no son otros que reducir las funciones y poderes redistributivos y reguladores del Estado norteamericano, revocando, privatizando o, al menos, limitando importantes componentes de nuestro Estado de bienestar: Seguridad Social(pensiones universales), Medicare (seguro sanitario público para los mayores de 65) y todo un espectro de beneficios y servicios en los campos de la educación, el empleo, la salud y el mantenimiento de ingresos. La posibilidad de una regulación medioambiental a gran escala, o de un proyecto para reconstruir toda la infraestructura de modo que sea más compatible con un futuro benévolo con el medio ambiente, provoca igualmente su sistemática oposición. Los obstáculos administrativos y legales a la actividad sindical son otra parte del programa.

Los esfuerzos del capital políticamente organizado para mantener el control del sistema político son tan viejos como la república estadounidense. En modo alguno excluyeron utilizar al Gobierno en muchas ocasiones de todas las épocas de nuestra historia. Lo que distingue a la reciente situación es la propagación explícita y resuelta de una ideología que declara al mercado como superior al Estado, que busca transferir al sector privado funciones gubernamentales hasta ahora reservadas al Estado, y que no permite que la consideración de un mayor interés nacional (como en el comercio con otras naciones) interfiera en los intereses inmediatos del capital.

La obra de innumerables economistas, las simplificaciones de un gran número de comentaristas y periodistas, la intromisión en los sistemas escolares y su manipulación, y, sobre todo, el que los medios de comunicación y lo que tenemos de discurso público queden excluidos de la discusión seria de alternativas, han culminado en la fervorosa obsesión con la que los congresistas republicanos han hecho suya la creencia de que los déficits presupuestarios son una amenaza para la nación.

En 1952, John Kenneth Galbraith publicó su primera obra maestra El capitalismo americano: el concepto del poder compensatorio. En ella sostenía que la búsqueda del beneficio sin límite, la ceguera cortoplacista del capitalismo, había sido corregida por el Gobierno, apoyado por una ciudadanía consciente de sus distintos intereses, por grupos de interés público, por sindicatos y por un Congreso (y Gobiernos estatales) con un grado notable de independencia política.

En 1961, Galbraith pidió al presidente Kennedy que no le nombrara jefe del Consejo de Asesores Económicos: era un blanco demasiado visible. Durante algunos años el punto de vista de Galbraith siguió siendo convincente. Sin embargo, también se fue produciendo un gradual debilitamiento de las fuerzas compensatorias con las que Galbraith contaba para hacer permanente el new deal; y un debilitamiento, asimismo, de las élites capitalistas con mayor formación y visión a largo plazo, dispuestas a aceptar un contrato social.

Las razones de este doble declive siguen siendo objeto de discusión para los historiadores. La absorción de los recursos materiales y morales de la nación por la guerra fría, que se convirtió en un fin en sí misma, desempeñó ciertamente un papel. Se hizo mucho más difícil desarrollar programas de reconstrucción social a gran escala por la composición racial de los pobresen Estados Unidos, incluso aunque los blancos -por lo general, blancos sureños- fueran una mayoría entre ellos. La propia prosperidad aportada por el contrato social de la posguerra socavó la combatividad y militancia de la fuerza de trabajo sindicalizada, que quedó relativamente indefensa ante la competencia de la industria extranjera y la huida del capital norteamericano a otros países.

Los efectos que tuvieron esos cambios estructurales fueron magnificados a medida que el capital financiero (el reino del pillaje y liquidación de firmas productivas, de los derivados, de los hedge funds y de la especulación arcana) se hizo cuantitativa y cualitativamente dominante.

Este tipo de capitalismo, especialmente, requería la abstinencia política del Estado, que solamente podía obtenerse si poco a poco se compraba al Estado. El nuevo capitalismo hizo serios avances en el Partido Demócrata, reduciendo a una insistente actitud defensiva a los herederos del new deal que había en su seno. Cuando en 2008 el presidente Obama movilizó a millones de afroamericanos, a latinos, a jóvenes y viejos, a mujeres y a los restos del movimiento sindical, no fue menos solícito con el nuevo capitalismo, que tenía muchos menos votos pero mucho más dinero. La singular insignificancia de las iniciativas de la Casa Blanca en 2009, 2010 y este año en materia de estímulo económico, empleo y reconstrucción nacional podrían explicarse como un reflejo del real equilibrio de fuerzas políticas de la nación.

Dejando aparte el furor provocado por el Tea Party y el límite de la deuda, la explicación también podría estar en esa quinta columna constituida por los agentes ideológicos y políticos del nuevo capitalismo, que está ocupando la propia Casa Blanca. Desde este punto de vista, la extraordinaria buena disposición del presidente al acuerdo mutuo no es el resultado de un nuevo alineamiento de la política estadounidense, sino una parte previsible del mismo.

La Iglesia Adventista y la Organización Panamericana de Salud firman convenio de colaboración

Los líderes adventistas hicieron un llamado en el día de ayer para incrementar la colaboración con los gobiernos locales y funcionarios de salud.

El pedido se produjo durante una ceremonia en la que los principales directivos de la iglesia y de la Organización Panamericana de Saludfirmaron un acuerdo de colaboración para la implementación de proyectos de salud en todo el continente americano.

El acuerdo menciona los objetivos comunes de mejorar la promoción de la salud, fortalecer la prevención y las estrategias de control a nivel local y contribuir al cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo del Milenio de las Naciones Unidas.

Este avance se produce después de varios años en los que la iglesia ha buscado incrementar la obra de salud de la denominación. Por su parte, la OPS busca fortalecer su trabajo conjunto con las organizaciones religiosas.La Iglesia Adventista ha enfatizado históricamente prácticas saludables como parte de una vida cristiana de fe y servicio.

"Será un gran privilegio para nosotros cooperar para mejorar la calidad de vida de miles de personas", dijo Ted Wilsonpresidente de la Iglesia Adventista mundial.

La Dra. Mirta Roses Periago, directora de la OPS, expresó: "Creo que esta clase de acuerdo formal realmente tendrá un impacto".

Periago dijo que la organización se ha asociado informalmente durante décadas con organizaciones adventistas, lo que incluye a ADRA, escuelas de enfermería y voluntarios de las iglesias.

La OPS, parte del sistema de la ONU, es el brazo regional de la OMS y trabaja en 35 países del hemisferio occidental.

Los líderes adventistas de salud dijeron que la ceremonia de ayer demuestra que la iglesia está comprometida a trabajar con agencias de salud ajenas a la iglesia por el bien de la comunidad.

"Espero que la iglesia y sus miembros respondan positivamente a este llamado", dijo el Dr. Allan Handysidesdirector de Ministerios de Salud de la Iglesia Adventista mundial.

"Esto contribuirá a que la iglesia ocupe un lugar en la esfera pública. Estaremos sirviendo a nuestras comunidades y recibiendo el reconocimiento por ello".

miércoles, 28 de septiembre de 2011

LA CONVERSIÓN DE SAULO

• “Él dijo: ¿Quién eres, Señor? Y le dijo: Yo soy Jesús, a quien tú persigues; dura cosa te es dar coces contra el aguijón” (Hech. 9:5).

Aunque la persecución de Saulo a la iglesia comenzó en forma poco visible (mientras sostenía los mantos de los verdugos de Esteban), rápidamente se intensificó (ver Hech. 8:1-3; 9:1, 2, 13, 14, 21; 22:3-5). Varias de las palabras que usa Lucas para describir a Saulo lo pintan como alguien feroz, o un soldado saqueador inclinado a destruir a su adversario. La palabra traducida como “asolaba”, por ejemplo, se usa en la traducción griega del Antiguo Testamento (Sal. 80:13) para describir la conducta destructora de un puerco montés o jabalí. La campaña de Saulo contra los cristianos era un plan deliberado para exterminar la fe cristiana.

• Considera las tres descripciones de la conversión de Pablo (Hech. 9:1-18; 22:6-21; 26:12-19). ¿Qué lugar tuvo la gracia de Dios en esta experiencia? En otras palabras, ¿merecía Saulo la bondad que Dios le mostró?

La conversión de Saulo, desde una perspectiva humana, debió haber parecido imposible (de allí el escepticismo que muchos expresaron cuando escucharon hablar de él).

Lo único que Saulo merecía era un castigo, pero Dios extendió su gracia a este judío ferviente. Es importante notar, sin embargo, que la conversión de Saulo no sucedió en un vacío ni fue forzada.

Saulo no era un ateo. Era religioso, aunque muy equivocado en su comprensión de Dios. Las palabras de Jesús a Saulo, “Dura cosa te es dar coces contra el agujón” (Hech. 26:14), indican que el Espíritu Santo había estado convenciéndolo. En el mundo antiguo, un “aguijón” era un palo largo y aguzado usado para impulsar a los bueyes cuando se resistían a seguir arando. Saulo había resistido el impulso de Dios por algún tiempo, pero en su camino a Damasco tuvo un encuentro milagroso con Jesús, y Saulo eligió no seguir luchando.

• Piensa en tu experiencia de conversión. Tal vez no fue tan dramática como la de Pablo (la mayoría no lo es), pero ¿de qué manera similar recibiste la gracia de Dios? ¿Por qué es importante no olvidar nunca lo que Cristo nos ha dado?



 SAULO EN DAMASCO


En su encuentro con Jesús, Saulo quedó ciego. Luego se le ordenó ir a la casa de un hombre llamado Judas, y que esperara allí a otro hombre, llamado Ananías. Sin duda, la ceguera física de Saulo fue un poderoso recordativo de la mayor ceguera, espiritual, que lo condujo a perseguir a los seguidores de Jesús.

La aparición de Jesús en el camino a Damasco cambió todo. Saulo pensaba que lo que creía era la pura verdad, pero había estado totalmente equivocado. En lugar de trabajar para Dios, había estado actuando contra él. Saulo entró en Damasco como un hombre diferente del orgulloso y celoso fariseo que había salido de Jerusalén. En lugar de comer y beber, Saulo pasó sus primeros tres días en Damasco en ayuno y oración, reflexionando en lo sucedido.

Lee Hechos 9:10 al 14. Imagínate lo que habrá pasado por la mente de Ananías: Saulo ya no era el perseguidor, sino un creyente en Jesús. También era Pablo, el apóstol elegido por Dios para llevar el evangelio al mundo gentil (ver Hech. 26:16-18).

No es extraño que Ananías estuviera confundido. Si la iglesia de Jerusalén vacilaba en aceptar a Pablo unos tres años después de su conversión (Hech. 9:26-30), uno puede imaginarse las preguntas y las preocupaciones de los creyentes en Damasco ¡solo unos días después del evento!
Nota, también, que Ananías recibió una visión en la que el Señor le daba las sorprendentes e inesperadas noticias acerca de Saulo de Tarso. Cualquier otra cosa no lo habría convencido de que era cierto lo que se le dijo de Saulo: que el enemigo de los creyentes judíos había llegado a ser, ahora, uno de ellos.

Saulo había salido de Jerusalén con la autoridad y la comisión de los principales sacerdotes de desarraigar la fe cristiana (Hech. 26:12). Sin embargo, Dios tenía una comisión muy diferente para Saulo, que descansaba sobre una autoridad mucho mayor. Saulo debía llevar el evangelio al mundo gentil, una idea que debió de haber sido aún más chocante para Ananías y los otros creyentes judíos que la misma conversión de Saulo.

Donde Saulo había pensado reducir la expansión de la fe cristiana, ahora Dios lo usaría a él para aumentarla, más allá de lo que los creyentes judíos hubieran podido imaginar.

• Lee 1 Samuel 16:7, Mateo 7:1 y 1 Corintios 4:5. ¿Cuál es el mensaje de estos textos con respecto a por qué debemos ser cuidadosos en nuestra manera de ver las experiencias espirituales de otras personas? ¿Qué errores has cometido en tu juicio acerca de otros, y qué aprendiste de esos errores?

Pablo: Apóstol a los gentiles / Lección 1: para el 1º de octubre de 2011 + recursos

• LEE PARA EL ESTUDIO DE ESTA SEMANA: Hechos 6:9-15; 9:1-9; 1 Samuel 16:7; Mateo 7:1; Hechos 11:19-21; 15:1-5.

• PARA MEMORIZAR: “Entonces, oídas estas cosas, callaron, y glorificaron a Dios, diciendo: ¡De manera que también a los gentiles ha dado Dios arrepentimiento para vida!” (Hech. 11:18).

NO ES DIFÍCIL entender a Saulo de Tarso (conocido como el apóstol Pablo después de su conversión), y por qué hizo lo que hizo. Como judío devoto, a quien se le había enseñado la importancia de la Ley y la redención política de Israel, que el Mesías tan esperado fuera ejecutado como un criminal era demasiado como para que él lo tolerara.

No sorprende que él estuviera convencido de que los seguidores de Jesús eran desleales a la Torá y estorbaban el plan de Dios para Israel. Que se considerara que el Jesús crucificado era el Mesías que se había levantado de los muertos era, para él, una apostasía total. No podía tolerar tal disparate ni a los que rehusaban abandonar esas ideas. Saulo estaba decidido a ser el agente de Dios para eliminar de Israel esas creencias. Por eso, aparece primero en las páginas de las Escrituras como un violento perseguidor de sus conciudadanos judíos que creían que Jesús era el Mesías.

Sin embargo, Dios tenía planes muy diferentes para Saulo: que este judío no solo predicara de Jesús como el Mesías, sino también ¡que lo hiciera entre los gentiles!



- PERSEGUIDOR DE CRISTIANOS


Saulo aparece primero en Hechos, participando en el apedreamiento de Esteban (Hech. 7:58); y luego en la gran persecución que se desató en Jerusalén (Hech. 8:1-5). Pedro, Esteban, Felipe y Pablo desempeñan un papel importante en el libro de los Hechos, por su participación en los eventos que llevaron a la difusión de la fe cristiana más allá del mundo judío. La predicación de Esteban y su martirio parecen haber tenido una profunda influencia sobre Saulo de Tarso.

Esteban mismo era un judío de habla griega, y uno de los siete diáconos (Hech. 6:3-6). Hechos cuenta que un grupo de judíos extranjeros vivía en Jerusalén (vers. 9) y entró en disputa con Esteban por su predicación de Jesús. Es posible, y hasta probable, que Saulo de Tarso participara de estos debates.

• Lee Hechos 6:9 al 15. ¿Qué acusaciones hicieron contra Esteban? ¿Qué te recuerdan esas acusaciones? (Ver también Mat. 26:59-61.)

La hostilidad hacia la predicación de Esteban parece consecuencia de dos cosas diferentes. Por un lado, Esteban provocó a sus adversarios al no asignarle gran importancia a la ley judía y al Templo, que eran centrales en el judaísmo, y símbolos básicos de la identidad religiosa y nacional. Pero, Esteban hizo más que meramente rebajar estos dos íconos: vigorosamente proclamaba que Jesús, el Mesías crucificado y resucitado, era el real centro de la fe judía.
Entonces, no es de extrañar que el fariseo Saulo se enojara (Fil. 3:3-6). Su celo en contra de los primeros cristianos indica que pertenecía al ala estricta de los fariseos, lleno de fervor revolucionario. Saulo vio que las promesas proféticas del Reino de Dios no se habían cumplido todavía (Dan. 2; Zac. 8:23; Isa. 40-55), y probablemente creyó que su tarea era ayudar a Dios, purificando a Israel de la corrupción religiosa, incluyendo la idea de que este Jesús fuera el Mesías.

• Convencido de que tenía razón, Saulo estaba dispuesto a asesinar a aquellos que él pensaba que estaban equivocados. Aunque necesitamos celo y fervor por lo que creemos, ¿cómo podemos atemperar nuestro celo si pensamos que, a veces, nosotros podríamos estar equivocados?

La cercanía del futuro que anhelamos


¿Temor o esperanza?

¿Debemos temer las cosas que sobrevendrán a la tierra o podemos abrigar esperanza en un mundo mejor? En nuestros días asociamos la palabra “Apocalipsis” con la destrucción total del planeta Tierra, y por lo tanto la relacionamos con eventos extremadamente destructivos. 4 Una perspectiva tal solo puede generar temor y ansiedad acerca de las cosas que sobrevendrán.

Anticipando el futuro

La ciencia, los horóscopos, y los médiums espiritistas son algunas de las maneras en que los seres humanos intentan anticipar lo que sucederá. Pero la única forma de hacerlo con seguridad es consultando a Aquel que por naturaleza es dueño del futuro: Dios. Entonces, nuestra pregunta acerca de lo que nos depara futuro debiera ser: ¿Qué nos dice Dios acerca de lo que ocurrirá con nuestro planeta? Para poder contestar esta pregunta debemos considerar lo que nuestro Señor Jesucristo dijo acerca del futuro a sus discípulos.